KATHERINE SWITZER (1947)

Ilustración: Isabel Ruiz Ruiz

“Sabía que si abandonaba, la gente volvería a pensar que una mujer no podía correr una maratón. Que sería un paso atrás para el deporte femenino en lugar de un paso adelante”

Escritora, comentarista de televisión y atleta estadounidense. Primera mujer en correr oficialmente una maratón.

Nació en Amberg, Alemania, y se crio en Virginia, donde su familia se instaló cuando Kathrine tenía dos años.

Motivada por su padre, se aficionó a correr desde niña. En la universidad se unió al equipo de atletismo. Animada por las historias que contaba su entrenador, decidió correr la maratón de Boston, pese a que en esa época se consideraba que las mujeres no tenían la resistencia suficiente para hacerlo. Entrenó con dureza hasta que se sintió preparada.

En 1967 se inscribió para participar en la competición. En los formularios no había nada que prohibiese de forma explícita la participación de mujeres, ya que no se especificaba el sexo. Kathrine lo hizo solo con sus iniciales por lo que no despertó sospechas. Se le asignó el dorsal 261.

Salió a correr junto con su entrenador, Arnie Briggs, y su novio, Tom Miller. Tuvo gran aceptación entre los participantes, que la animaban. Cuando llevaba algo más de tres kilómetros, Jock Semple, codirector de la carrera, se percató de su presencia y trató de impedir que continuara. Tom Miller empujó a Jock Semple fuera del circuito y Kathrine continuó corriendo. Todo sucedió frente a la prensa que inmortalizó estos instantes e hizo que las imágenes dieran la vuelta al mundo.

Consiguió terminar la carrera, pero ese mismo año la Unión de Atletas Amateurs prohibió expresamente la participación de mujeres en maratones.

Esta vivencia cambió la vida de Switzer, le dio una meta, quería facilitar oportunidades para que las mujeres experimentaran la sensación de poder, fuerza y libertad que ella había vivido. Abanderó un movimiento para que pudieran correr en maratones y costó cinco años que se abrieran a la participación femenina.

Pese a que Kathrine fue la primera en correr oficialmente la maratón de Boston, no fue la primera mujer en hacerlo. Bobbi Gibb corrió un año antes, sin inscribirse y sin dorsal, y está reconocida como la primera mujer ganadora de la maratón de Boston.

En 1974, Switzer ganó la maratón de Nueva York y en 1975 quedó segunda en la de Boston. Ha corrido durante cincuenta y tres años. Ha organizado más de cuatrocientas carreras en veintisiete países y, gracias a su lucha, se consiguió que el Comité Olímpico incluyera en 1984 la maratón femenina en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles.

Fue nombrada atleta de la década por la Runner´s Worl Magazine.

En 2011 fue incluida en el Salón de la Fama Nacional de Mujeres de Estados Unidos por haber abierto las puertas del running al género femenino. Su activismo, que se prolonga a lo largo de más de cuarenta años, la llevó a crear la fundación sin fines de lucro, 261 Fearless, desde la que trata de empoderar a la mujer a través de este deporte.