HEDY LAMARR (1914-2000)

Ilustración: Isabel Ruiz Ruiz

“Toda la gente creativa busca hacer lo inesperado”

Actriz e inventora austriaca. Coinventora de la primera versión del espectro ensanchado que daría lugar a la tecnología wifi y Bluetooth.

Hedwing Eva Maria Kiesler, verdadero nombre de Hedy Lamarr, era hija única de un matrimonio de judíos. Desde pequeña destacó por su inteligencia. A los dieciséis años comenzó sus estudios de ingeniería, que abandonó tres años más tarde para iniciar su carrera como actriz.

Se hizo mundialmente famosa por ser la primera mujer que apareció completamente desnuda en el cine. La película se llamaba Éxtasis y obsesionó al magnate de la industria armamentística, Friedrich Mandl, amigo de Hitler y Musolinisi. Mandl consiguió arreglar un matrimonio de conveniencia con Hedwing. En contra de su voluntad, obligada por sus padres, se casó con él. Comenzó así una época de esclavitud motivada por los celos de su marido. Tuvo que abandonar su carrera cinematográfica, fue encerrada en casa y obligaba a acompañarle en todos sus viajes y cenas de negocios. Hedwing aprovecharía esta época de encierro y soledad para continuar con sus estudios de ingeniería. Pese a todo, consiguió escapar. Huyó a París y luego Londres, donde conoció a Louis B. Mayer, empresario de Metro Goldwyn Mayer. Vendió sus joyas y se marchó a los Estados Unidos en el mismo barco en el que viajaba el importante productor. Finalizó el viaje con un contrato de siete años y un nuevo nombre, Hedy Lamarr. Renació así su carrera cinematográfica.

Lamarr, era enemiga del régimen nazi. Al llegar a Estados Unidos proporcionó toda la información confidencial que había extraído de las reuniones de su marido. Con la certeza de que sus conocimientos podían ayudar al ejército aliado, Hedy se puso a trabajar en nuevas tecnologías militares. Sabía que los gobiernos se resistían a fabricar misiles teledirigidos por el miedo a que las señales fueran interceptadas por el enemigo. Así que ideó junto con el compositor George Antheil, un “sistema de comunicación secreta”, en el que aplicaron el principio de la pianola a los torpedos dirigidos por radio. Para hacerlo, emplearon rollos de papel perforado y, de este modo, la frecuencia de comunicación iba saltando entre ochenta y ocho valores distintos según una secuencia que solo conocerían los que tenían la clave. Aseguraban así que el sistema no pudiera ser interceptado.

Posteriormente, a este sistema se le daría uso en aplicaciones para la ingeniería civil en telecomunicaciones, siendo la tecnología precursora de las comunicaciones inalámbricas de los teléfonos móviles, los sistemas GPS y la tecnología wifi.

Su labor como inventora no fue reconocida hasta después de su muerte.

El 9 de noviembre, día de su cumpleaños, se celebra el Día del Inventor en su honor.